Vistas de página en total

domingo, 13 de febrero de 2011

Sí más sangre

"Construyes un modo de vida con lo que ganas. Construyes Vida con lo que das"
 Winston Churchill

Anuncio leído en al menos 10 ocasiones en diferentes redes sociales durante las últimas semanas: ¡Urgente! Se solicita sangre tipo (escriba usted aquí el que se le ocurra) para el paciente “Y” en el hospital “X” cuarto “Z”. Comentarios leídos en estas mismas redes y escuchados entre mis círculos de amistades, estudiantes y familiares: “Tuve hepatitis”, “Mmm, acabo de donar”, “Tengo tatuajes”, “Este…no puedo pero si sé de alguien te aviso” y así podría escribir otros más.
Miedo, falta de interés, desinformación, o reales impedimentos, ocasionan que el ya de por sí difícil momento que atraviesan los pacientes –enfermos, accidentados, candidatos a cirugías- y sus familiares, se convierta en un verdadero martirio al  intentar, muchas veces sin éxito conseguir donadores de sangre; y es que a pesar de que la Organización Mundial de la Salud, recomienda que al menos el 5% de la población done su sangre una vez al año, en México, sólo el 1.5 por ciento de la población lo hace, y en un gran porcentaje de las veces, precisamente orillados por requerimientos  médicos y no por un acto voluntario.
Hace un par de semanas visité el Centro Estatal de Transfusión sanguínea en Puebla ya que un familiar requería de algunas unidades. Sí, tuve que despertarme a las 5 de la mañana, esperar un par de horas y finalmente salir un tanto mareada y adolorida después de haber dejado 480 mililitros ; sin embargo, también salí convencida de algo. A partir de ahora soy donadora voluntaria de sangre, e independientemente de si alguien cercano a mí la necesita o no, repetiré esta acción por lo menos una vez al año.
No solamente me sorprendió el profesionalismo y la amabilidad de quienes ahí trabajan. Me sorprendieron las medidas higiénicas y de seguridad, así como el control que se lleva a cabo para determinar quién aprueba o quién no este proceso. Mis venas recibieron el visto bueno, respondí preguntas sobre mi historial médico y sexual, y las tres muestras que me tomaron quiero creer que indican (puesto que no he recibido llamada telefónica alguna indicando lo contrario) que en mi sangre no hay nivel dañino de colesterol ni triglicéridos, y que por mis venas no corren los virus ni de la hepatitis ni del VIH. Desgraciadamente, uno de los daños colaterales de la epidemia de obesidad que hoy se vive en México, es precisamente que la concentración de colesterol y triglicéridos en la sangre, disminuye la posibilidad de que alguien pueda ser aprobado, y su sangre por ende, utilizable.
Algo más que he aprendido en estos días: a pesar de lo que los hospitales privados llegan a cobrar a los internos por las unidades de sangre… ¡ésta es gratis! Así es, mientras el hospital tenga convenio (de 10 hospitales en los que pregunté, 9 lo tenían) con el CETS  , uno puede acudir con la indicación médica y recoger las unidades necesarias; siempre y cuando, y como ya lo mencioné, estas unidades se repongan vía donaciones.
Me han preguntado si considero que esta acción tendría que volverse obligatoria en los centros de trabajo, o incluso a nivel federal a través quizá de alguna ley. No lo creo. Creo en compartir esta experiencia y la que muchos más puedan tener con quienes están cerca de nosotros, no únicamente a través de campañas una o dos veces al año, sino a través de una campaña permanente hecha por nosotros; creo en el famoso “Hoy por ti, mañana por mí”, creo en que las buenas acciones cuando son hechas de forma desinteresada se regresan multiplicadas más temprano que tarde (Karma le dicen algunos) Así que me atrevo a invitar a todos aquellos que realizan algún tipo de labor voluntaria que piensen en la seria posibilidad de, también de manera voluntaria, ser donadores de sangre. A quienes no realizan ninguna labor voluntaria, ¿siempre es bueno iniciar por algún lado no?

CENTRO ESTATAL DE TRANSFUSIÓN SANGUINEA

REQUISITOS PARA SER DONADOR DE SANGRE



2 comentarios:

Angeles dijo...

Fue en el 97 cuando operaron a mi papá y nos enfrentamos con la situación de no encontrar sangre,la mayoría las personas de buen corazón que corrieron a donar (con la desmañanada y las horas de espera) en el momento, no podían donar, ya sea por anemia, colesterol o el desconocimiento de los requisitos para donar... desde entonces yo soy donadora voluntaria. Tengo que decir que en México no pude donar ya que son B negativo y por lo raro, siempre estuve en "lista de espera" para el momento en que necesitaran mi tipo de sangre, nunca me llamaron... he donado en Estados Unidos y ahora soy donadora voluntaria en Argentina, que tengo que decirte, tienen un maravilloso sistema llamado "Seguro de Sangre" en donde al donar sangre de manera voluntaria dos veces al año, te aseguras sangre para ti y tu familia en caso de una emergencia.... pero el donar es tan rápido, seguro e higiénico, que uno queda invitado para seguir donando cada 3 meses. Me parece que sería un maravilloso sistema de donación para aplicar en México.
Por cierto, en México también apoye buscando sangre para pacientes que recibían quimioterapia, y tengo que decir que en ese sentido el Ejercito Mexicano jamás me decepcionó, uno puede ir a la zona militar pidiendo donaciones de sangre y siempre apoyan.

Adriana Aguirre dijo...

Hola Angeles! muchas gracias por tu comentario y por enriquecer esta reflexión. Saludos.

Publicar un comentario